Tu negocio está adaptado a la normativa que le es exigible y, como consecuencia de ello, también habéis implementado medidas técnicas y organizativas de seguridad de la información y compliance que minimizan los riesgos sobre vuestro know how, secretos empresariales y los datos personales de sus clientes reales, potenciales y usuarios web.

Vuestro departamento de marketing trabaja a diario para comunicar las fortalezas de tu empresa que aportan un valor diferencial; genera engagement en redes sociales y contenido de valor en la web; participa en ferias y eventos, así como en campañas de mejora del posicionamiento de la empresa en el mercado del sector y online.

Ha llegado el momento de visualizar el siguiente paso en el proceso de digitalización empresarial integrando en los procesos una buena estrategia Business Intelligence.

Un paso más: extraer valor de la información que tratamos.

Estrategia de Business Intelligence Susana GonzalezAhora que hemos conseguido tener todo lo anterior bajo control, se trata de hacer un retest periódico para mantener todo adaptado y controlado de forma constante. Solo entonces estaremos seguros de estar abanderando el concepto de Data Governance en nuestras organizaciones, recogiendo y tratando datos desde los principios de calidad e integridad mediante un cumplimiento escrupuloso.

Pocas empresas visualizan todavía la necesidad de interpretar los datos que genera su negocio para ser capaces de adquirir ventajas competitivas y, al mismo tiempo, acercarse a lo que los clientes están requiriendo en la actualidad.

La pregunta recurrente siempre es ¿Por dónde empezamos?.

Veamos con qué tipo de bases de datos podemos contar y qué valor podemos extraer de ellas, manejando algunos conceptos y técnicas básicos de Business Intelligence (BI):

  1. Lo habitual es que contemos con bases de datos relacionales. Es decir, desde archivos en Excel complejos hasta, en los mejores casos, un conjunto de datos extraídos del ERP o CRM de nuestra organización que, vinculados o relacionados de forma lógica entre sí, mediante herramientas de software ETL (Extract, Transform and Load) capturan esa información; la transforman generando tablas con valores o indicadores propios del negocio, la adaptan y transforman (workflow) generando hechos (facts) y dimensiones (dimensions) que nos permiten medirlos en función de determinadas variables con las que poder tomar decisiones: usuarios web y estadísticas de visitas o retorno en ventas reales correlacionando la procedencia online de un cliente offline; clientes y servicios requeridos, facturados y cobrados (facts) durante el último ejercicio en virtud de las horas incurridas en cada asunto o proyecto por parte de los equipos asignados, las compras y otras inversiones o subcontrataciones requeridas (dimensions); ventas relacionadas con los servicios (facts) más demandados en el último ejercicio (dimensions), etc).

Si hacemos este ejercicio incorporando herramientas de modelado y reporting que nos faciliten la interpretación de los datos con estadísticas, informes, gráficas de tendencias, etc, habremos dado un paso en el análisis de nuestro negocio pudiendo, por ejemplo, diseñar con mayor rigor los objetivos y presupuestos del próximo ejercicio, quizás potenciando aquello que mayor interés esté despertando, o quizás dejando de invertir esfuerzos en aquello que prácticamente no se nos ha demandado o no nos ha generado una rentabilidad estable.

Sin embargo, si no hacemos este tipo de ejercicio ¿Cómo sabemos si nuestros esfuerzos y recursos no se están esfumando? ¿Cómo medimos su rentabilidad? ¿Cómo diseñamos nuestra tendencia de crecimiento sostenible?.

  1. Si organizamos o patrocinamos un evento y estamos seguros de contar con base de legitimación para el tratamiento de datos de los inscritos para enviarles comunicaciones electrónicas informativas o comerciales, disponemos entonces de una base de datos no relacional que potenciar. Por ejemplo, mediante el envío de nuestra newsletter o boletines de información que podemos segmentar en función de la temática que despertó el interés de los inscritos en el evento.

La segmentación se ve más clara cuando este tipo de bases de datos proceden de acciones de diversa temática.

Imaginemos que en un mismo año, organizamos por ejemplo, un evento sobre uno de nuestros servicios más punteros en la actualidad e intervenimos como partners en otro sobre una determinada tecnología que distribuimos.

Sabremos a qué contactos comerciales de nuestras bases de datos informarles sobre nuestro puntero servicio y a quienes sobre la tecnología que distribuimos ya que vinieron a informarse o formarse sobre lo que les suscitaba su interés y nos consintieron que les enviáramos información sobre ello.

  1. A menudo en nuestras organizaciones nos encontramos con que uno de nuestros equipos, una sola área, o una sola persona, centraliza los repositorios de la información en un sistema sin que esté relacionado con los del resto de áreas (Datamart).

Obviamente, esta práctica va en detrimento de la optimización del valor de los datos, frente a cuando contamos con una única herramienta o espacio analítico que combine elementos de las distintas áreas, profesionales o equipos (Datawarehouse) permitiendo realizar análisis lógicamente más complejos y transversales, además de minimizar las contradicciones tan inoperativas en la toma de decisiones.

Las tres cuestiones anteriores podrían ser el inicio de nuestra arquitectura básica de BI a que la que, obviamente, hemos de dotar de cierta infraestructura (servidores seguros en los que almacenar la información y tecnología de explotación de la misma).

Tradicionalmente las empresas han venido siendo reacias a migrar su información a la nube. Es habitual ver pymes que mantienen sus propios servidores físicamente en sus instalaciones. Esto, además de – entre otras cosas – tener que reforzarse con buenas políticas de copias de seguridad externas en remoto, de cara a la capacidad de almacenamiento, suele ser poco flexible y permitir poca escalabilidad al sistema.

Conviene estudiar bien las posibilidades que actualmente ofrece el mercado en espacios de almacenamiento virtuales (cloud) seguros, con lo que conseguiremos minimizar riesgos, además de potenciar nuestra estrategia digital y permitir la flexibilidad y conciliación laboral al dimensionar los accesos autorizados a la información de forma ubicua.

¿Qué te parece? ¿No crees que con lo que ya tienes hay muchas opciones de empezar a mejorar tus decisiones empresariales en base a una buena analítica de datos de calidad?