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  • Susana Gonzalez Derecho Digital y Tecnológico

    Susana Gonzalez

Estrategia digital para empresas ¿Planificamos?

Estrategia digital para empresas ¿Planificamos?

Planificar nuestra estrategia digital es la base para conocer nuestros objetivos y qué acciones debemos realizar para alcanzar resultados.

Susana González Ruisánchez Abogado Derecho y Estrategia Digital

Susana González Ruisánchez Abogado Derecho y Estrategia Digital

No se trata de lanzarnos a tener una web, cuentas en redes sociales o convertir nuestra pyme en comercio electrónico sin saber bien cómo pretendemos gestionar todos esos recursos que conllevan tiempo, dinero y personal responsable al frente.

Las herramientas, lenguaje de comunicación y los canales en los que configurar la estrategia digital son diversos para cada empresa en función de su sector de actividad o mercado, su situación actual, sus objetivos y resultados a conseguir.

¿Qué buscamos obtener de nuestra presencia en Internet?

Esta es la primera pregunta que debemos hacernos como empresa. La respuesta podrá ser incrementar las ventas; ampliar nuestro mercado des-localizando o internacionalizando nuestra oferta; publicitar nuestros productos o servicios en la red; posicionar nuestros productos, servicios o marca; establecer coherencia entre nuestra trabajada reputación off line y la reputación en la red, etc.

“El que tiene tienda que la atienda”.

Una vez determinados  nuestros objetivos debemos diseñar cómo conseguirlos. Todos sabemos que la competencia comercial es elevada dentro y fuera de la red. La ventaja es que en Internet todos tenemos los mismos metros cuadrados; sin embargo, debe definirse y trabajarse con similar esfuerzo al que nos requeriría tener un mejor local, más céntrico, reformado; un esquema de venta cada vez más adaptado a las tendencias de consumo; … La implicación de nuestro tiempo en formarnos y en dedicarnos a su mantenimiento y de inversión tecnológica constante ayudará mucho a alcanzar los objetivos, además de ayudarnos de múltiples herramientas que nos permitirán seguir y mejorar constantemente nuestra planificación de estrategia digital.

Basta con observar empresas que crearon su web hace varios años, y no tienen actualizada su imagen, no tienen redes sociales o no las mantienen con la eficaz interacción que les permita ir constatando resultados; o no tienen catálogo on line de sus productos; o no tienen adaptadas sus políticas legales, etc; para además comprobar que las encontramos allá por la página 37 de buscadores o más, entre muchos miles de empresas bajo el mismo término de búsqueda.

Todos somos a su vez usuarios de Internet y sabemos que nuestro tiempo en búsquedas se limita a chequear las dos o, a lo sumo, tres primeras  páginas de resultados y, dentro de ello, a quienes nos sepan transmitir – y rápido – las mejores recomendaciones u opiniones a nivel satisfacción. O, dicho de otro modo, que rápidamente descartamos aquellas que nos arrojan resultados negativos o que no nos aportan “estar vivas”.

Estrategia digital para pymes en función de los objetivos definidos

Una vez definidos los objetivos de la presencia en Internet de nuestra empresa, podemos diseñar la estrategia digital, que podrá integrarse en una o varias de las siguientes estrategias en función de los objetivos marcados:

1. Estrategia de producto: Se trata de una planificación estratégica para empresas cuyo objetivo es trabajar y conseguir una mayor penetración de sus productos o servicios en el mercado; la ampliación o deslocalización de su mercado habitual en el que ya se encuentra consolidada; el respaldo de mayor visualización comercial para el lanzamiento de una nueva línea de productos o servicios; etc.

Si estos son nuestros objetivos prioritarios, la estrategia de penetración de nuestra empresa en Internet y el plan de comunicación que a dicha estrategia debe ir paralelo, deberá ir destinado al producto o línea de producto, procurando destacarlo, posicionarlo y elevar el alcance de su visualización allá donde nos hemos marcado llegar. Tratándose de un proceso a medio largo plazo, la gran apuesta es ir midiendo resultados en períodos a corto plazo e identificando niveles de mejora y crecimiento a nivel reconocimiento, obtención de feedback o respuestas que nos identifiquen que nuestro producto está llegando al público objetivo del mercado que nos marcamos en la planificación; lo que incide con el siguiente nivel de estrategia.

Para ello, la inversión en imagen de producto o contenido de servicio tanto en la web como en redes sociales, la creación de un canal de venta online visual e interactivo que permita al usuario acercarse al producto de la forma más descriptiva, visual y atractiva posible; así como nuestra presencia en presentaciones y eventos del sector, son factores claves.

2. Estrategia de mercado e incremento de la clientela.

Si entre los objetivos definidos se encuentra ampliar el alcance de nuestro producto, servicio, o marca a un mayor número de clientes reales o potenciales en Internet, o lo que es lo mismo que más gente conozca nuestra oferta; la estrategia deberá volver a solicitarnos que tengamos estudiado el mercado y el público objetivo al que prioritariamente nos queremos dirigir.

¿Cuál es nuestro público objetivo o target? Es decir, el conjunto de personas con ciertas características (socio-demográficas, socio-económicas o psicográficos) en común al que prioritariamente vamos a dirigir nuestra estrategia. Las necesidades, motivaciones y hábitos de consumo, en gran medida, derivan de dichas características.

“Para qué esforzarse en vender cerdo a musulmanes”

Es, en este punto, en el que los profesionales que trabajamos el análisis de datos podemos colaborar a definir la estrategia, ya que por todos es sabido que si nuestra oferta es, por ejemplo zapatos de tacón, un adolescente de 15 años seguramente no mostrará el mismo interés por ella que una adolescente de la misma edad; que si el precio de nuestros zapatos es elevado por contener nuestra marca un diferencial en su producción exclusiva, el nivel de recursos económicos y pautas de consumo serán también determinantes en el público al que nuestra oferta alcance; o que si nuestro producto está segmentado en un mercado básicamente destinado a un público con determinados valores sociales o éticos, difícilmente podremos conseguir dar alcance a nuestra oferta a aquellos cuyos valores resulten radicalmente diversos.

Esta definición del target online facilita ceñir nuestra inversión a aquel sector del mercado al que realmente nos vamos a dirigir prioritariamente, a diferencia por ejemplo de campañas de publicidad tradicionales en prensa, radio o buzoneo en las que difícilmente se conocía el sector de destinatarios (aunque en la actualidad, también esto está estudiado y se analiza constantemente).

Esta estrategia de mercado nos permitirá enfocar nuestros recursos en la red a los segmentos previamente definidos; a interactuar, conversar, crear y generar comunidad con los mismos en redes sociales; a identificarles en las métricas y analíticas de nuestra web; a crear contenidos específicos que de antemano conocemos que está buscando nuestro público objetivo.

Esto no excluye que debamos atender al cliente de forma genérica siempre impecablemente, sólo indica una línea en nuestro plan de estrategia digital que seguir en lugar de lanzarnos desenfocados al público en general y al mundo en su integridad.

3. Estrategia de Comunicación, refuerzo de marca y generación de coherencia entre la reputación off line y on line.

Encuentro muchas empresas con una sólida reputación off line en la que tienen muy bien reforzados sus objetivos en el mercado; muy bien estructurados sus lazos comerciales y de distribución; que su segmento es industrial y por tanto su pretensión inicial no es la venta on line o al por menor mediante la creación de un comercio electrónico y, sin embargo, están viviendo que en sus estructuras de comunicación con nuevos clientes se produce su búsqueda on line.

Actualmente, ante cualquier simple comentario sobre nuestra empresa, e incluso en medio de una negociación de nuevo contrato, el directivo con el que nos hemos reunido para tratar nuestra oferta comercial, lo siguiente que hará después de despedirnos será buscarnos en internet.

No debemos quedarnos con el sinsabor de saber que esto va a suceder y que la imagen y reputación consolidada de nuestra marca off line no guarda coherencia con lo que se encuentra (o lo que es peor, no se encuentra) de nuestra empresa en la red.

Diseñar una estrategia de refuerzo de marca conlleva el diseño de un plan de comunicación adaptado a generar coherencia entre la reputación off line y on line al objeto de procurar la mayor identidad entre ambas y que continúen viajando paralelas, trabajándolas por tanto de forma simultánea, cada una bajo los parámetros definidos en su estrategia.

Esta estrategia procurará destacar on line aquellos aspectos de nuestra marca que off line arrojan experiencias positivas, que han generado premio, prensa, impulso y reforzado la reputación e imagen de nuestra marca. Para ello va a ser fundamental diseñar cómo vamos a comunicar en la red; de qué medios, plataformas, lenguaje nos vamos a valer para generar confianza, para atraer a nuestro cliente real a comprobar dicha identidad en la red y al cliente potencial a conocer nuestra oferta y, en definitiva, para hacernos visibles consiguiendo que nos encuentren cuando busquen en nuestro producto o servicio lo que están necesitando.

Generalmente los directivos y comerciales de las empresas saben muy bien dirigir la venta en el mundo off line. Por ejemplo, si su producto es chorizo envasado al vacío como el de tantos otros fabricantes a nivel de calidad; pero su empresa ha realizado un importante esfuerzo en contar con una planta de producción ejemplar, impecable y que ha sido premiada por cumplir los estándares superiores de calidad y sanidad, seguramente procurarán que la reunión a mantener con el cliente sea en dichas instalaciones, a las que a buen seguro le llevarán a hacer una pequeña visita para que por sí mismo experimente ese plus que quizás no es fácil alcanzar si la reunión es fuera de la empresa.

Diseñar un plan de refuerzo de marca o reputación on line paralelo a un plan de comunicación a medida de dichos objetivos nunca podrá olvidar cuestiones tales como cómo conseguir que los visitantes de nuestra web se dirijan justo a donde queremos llevarles dentro de nuestra web y definir e implementar qué acciones queremos que ejecuten una vez que se encuentren en ella (compra, reunión, llamada, suscripción, descarga…). Para ello, la estrategia diseñará cómo atraer visitantes a la web site tanto procedentes de otros sitios web como de medios no digitales; cuales van a ser los mensajes, el lenguaje utilizado, la estructura de nuestra web, y qué llamadas a la acción vamos a implementar para que se produzca la conversión proyectada.

Espero haber conseguido definirte a qué me refiero cuando hablo de estrategia digital para empresas.

Fuente imagen: mf577.JPG By jeltovski 

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By | 2017-04-17T21:45:18+00:00 diciembre 3rd, 2014|Blog, Estrategia Digital, Marketing Digital|0 Comments

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Abogado especialista en Derecho Digital y Tecnológico, seguridad de la información, Auditora jefe ISO 27000, protección de datos y Ciberseguridad, innovación, estrategia digital, marketing y comunicación #AlwaysON©

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