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  • Susana Gonzalez Derecho Digital y Tecnológico

    Susana Gonzalez

Impacto de las redes sociales

Impacto de las redes sociales

Todos somos conscientes del tremendo impacto que las redes sociales tienen en nuestra cultura, en las empresas, en nuestro día a día y en el mundo en general.

Susana Gonzalez Estrategia Digital

Internet ¿Qué pasa en un minuto?

Dedicamos muchas horas de nuestra jornada a su consulta, convirtiéndose en verdaderos refugios a los que se acude con asiduidad, revolucionando la forma de comunicarnos y socializar en la Web.

Sin embargo, aparte de conocer la monada de turno del bebé de tus amigos en Facebook o enterarte del último roce de Justin Bieber con la justicia en Twitter, ¿cuál es el impacto real que las redes sociales están teniendo en nuestra sociedad?, ¿Qué cambios han provocado?, ¿Qué costumbres han modificado?, ¿Qué riesgos y amenazas nos han traído?.

Es fácilmente comprobable, echando la vista atrás, que han tenido influencia directa en la política, en los negocios y en la socialización en general; así como algunos efectos negativos, tales como el acoso cibernético y la alteración del concepto de privacidad.

Impacto en la Política.

Todo político que se precie hoy por hoy, ya se ha subido al carro de las redes sociales. Los sitios web sociales han jugado un papel fundamental en muchos procesos electorales en todo el mundo, desde en los EE.UU., Irán o la India, hasta nuestro propio país. Si es que se le puede atribuir algún tipo de auge a Podemos es por haber explotado directa y efectivamente el descontento social a través de los canales disponibles en la red.

Las redes sociales tienen , además, una alta efectividad a la hora de reunir a personas en torno a una causa, y han inspirado movimientos de masas y disturbios políticos en muchos países. Unas veces muy bien encauzados y otras veces descontrolados quizás por el entusiasmo o la falta de sentido común en contrastar las consecuencias.

Las redes sociales suponen un altavoz a la libertad de expresión, al ejercicio de derechos fundamentales y a las uniones, del tipo que sean; de las que los grupos políticos se han hecho eco rápidamente para intentar “alcanzarnos” hasta lo más íntimo. Hasta conseguir aparecernos en nuestros móviles hasta cuando nos vamos a la cama.

Como siempre intento transmitir, existen muchas ventajas de las que beneficiarnos y muchas desventajas que sólo nosotros debemos ser capaces de dimensionar.

Las redes sociales son una herramienta más en nuestras vidas que optimizaremos si les buscamos la utilidad. Son el coche que nos lleva a trabajar o de viaje, que debemos mantener y cuidar, y que también sabemos dejar aparcado en el garaje cuando no nos es útil tirar de él para trasladarnos. El coche, como las redes sociales, no son herramientas cuya utilidad intrínseca sea ayudarnos a pensar. Eso, no lo va a hacer nada ni nadie por nosotros, por más que se pretenda impregnar nuestra vida de publicidad, de generación de opinión o de impulsos, del tipo que sean.

Impacto en los negocios.

Son innumerables las compañías que,  conocedoras del Social Media Marketing, están utilizando las redes sociales para hacer publicidad de sus productos, fidelizar a sus clientes y muchas otras funciones. Las interacciones y la retroalimentación de los clientes ayudan a las empresas a entender el mercado y ajustar sus productos y estrategias.

Muchas empresas organizan concursos y regalan premios para entusiasmar a los consumidores a visitar más a menudo su página web o perfiles en redes sociales.

En comparación con los anuncios de la televisión y otras formas más onerosas de marketing, la presencia en redes sociales es un medio barato y eficaz para mejorar la imagen de marca y la popularidad, además de postularse como herramienta perfecta para tener una comunicación directa con los clientes, tanto reales como potenciales.

Efecto sobre la socialización.

Las redes sociales ofrecen la oportunidad para que la gente vuelva a conectarse con sus viejos amigos y conocidos, hacer nuevos amigos, intercambiar ideas o compartir contenido, información y archivos.

Consideradas como canales de comunicación inmediata por excelencia, los usuarios de las redes sociales pueden mantenerse al día de los últimos acontecimientos mundiales y locales, participar en campañas y compartir conocimiento y opiniones.

Los profesionales utilizan redes sociales como LinkedIn para mejorar sus perspectivas profesionales y de negocio. Los estudiantes pueden colaborar con sus compañeros para mejorar sus habilidades y su competencia, mejorando la comunicación académica.

Al ser un entorno global, la interconexión entre diferentes culturas se facilita beneficia y enriquece.

Efectos negativos del uso inadecuado e irrespetuoso de los medios sociales.

Por desgracia, existen también algunas desventajas que muchos achacan como inherentes a la proliferación del uso de las redes sociales y, sin embargo, yo creo que son inherentes al uso de las mismas para una finalidad contraria a la que los propios proveedores de servicios prevén y a la ética.

Muchas personas introvertidas y usuarios socialmente solitarios ponen demasiado énfasis en la interacción virtual, ignorando el mundo real que les rodea y, quizás no hagan más que hundirse más en su problema a la par que causan otros problemas a terceros.

A diario, cientos de campañas que son seguidas por miles de personas en las redes sociales incurren en spam. Bien sea llenando nuestros muros o timeline de invitaciones comprometidas a manifestarnos, etiquetándonos o citándonos seamos o no sus contactos. ¿La intención?. Seguramente sea que quienes promueven tales campañas están tan convencidos de sus bondades, y del positivo resultado de darle el mayor alcance posible, que olvidan que están incumpliendo términos y condiciones del servicio por una parte y, por otra, que están saltándose toda posible ética que siempre debe girar en torno al respeto a los demás, sean de la condición u opinión que sean.

Resulta curioso además que esto se haga sin ser conscientes de estar asumiendo riesgos. Riesgo de suspensión y bloqueos de las cuentas y riesgo de producir el efecto contrario al pretendido.

Seamos cuidadosos y respetuosos. Desde pequeños seguro que se nos ha dicho que cuando en algo tenemos la razón, si perdemos las formas, la razón queda en segundo plano. Recordemos esto. Nuestra presencia en redes ya es parte de nuestra vida, apliquemos nuestros valores y nuestra ética en nuestra intervención en la red y, al menos, estaremos construyendo nuestra identidad digital en coherencia con la offline.

La tendencia cada vez más acusada en nuestros jóvenes es hacia la conciencia y la confianza digital. Si somos irrespetuosos, si spameamos, si vampirizamos o si troleamos, al menos seamos conscientes de que estamos transmitiendo al mundo que no valoramos al resto de personas,  que ignoramos las normas o que payaseamos constantemente también en nuestra vida real.

Somos libres  -y tenemos derecho – de expresarnos, de opinar, de mostrar al mundo nuestro lado más bondadoso y más agrio. Pero no olvidemos que toda libertad-derecho, para poder ser protegido, implica a su vez la existencia y cumplimiento de una obligación (o varias!), y que nuestra libertad termina siempre donde empieza la de otra persona con los mismos derechos y obligaciones que nosotros. No olvidemos que el resto de los mortales también tiene derecho a vivir en paz, a no soportar y a denunciar actuaciones de terceros que traspasen el umbral del respeto y les ocasionen un daño.

Además, cabría destacar algunos otros riesgos que debemos ser capaces de identificar en las redes sociales:

Ciber-acoso: intimidación y hostigamiento online.

Es una triste realidad que haya personas sin escrúpulos que aprovechen algún tipo de presunta inmunidad  y, enmascarados en un malentendido anonimato,  se dediquen a la intimidación cibernética y al acoso en las redes sociales.

Disponemos de innumerables medidas a nuestro alcance si nos encontramos en una situación en la que sufrimos un ataque a nuestra intimidad y/o privacidad siendo, el primer y necesario paso, comunicarlo, de manera inmediata, a las autoridades.

Impacto en la productividad.

Muchas empresas se han visto obligadas a bloquear el acceso a las redes sociales e Internet a sus empleados para evitar distracciones en su puesto de trabajo. De hecho, los estudios son demoledores: las empresas pierden más de 1800€/año por cada trabajador que dedique 40 minutos en su puesto de trabajo a conectarse a sus redes sociales. (fuente  IDC e Internet Security Sistems (ISS))

Impacto en la privacidad.

Si no actuamos con sentido común y coherencia, y si no tenemos bien configurados nuestros perfiles en redes sociales, lo que se publique en la red (por nosotros, o por nuestros amigos o conocidos sobre nosotros, etiquetándonos o mencionándonos, o simplemente compartiendo nuestras fotografías) puede volverse en nuestra contra.

Revelar información personal en las redes sociales nos convierte en vulnerables y carne de cañón de los ciberdelincuentes. Como en la vida misma, nada es 100 % seguro, aunque sí podemos no ponérselo tan fácil.

Además, normalmente damos poca importancia a lo que favoritamos en twitter, a lo que damos a “Me gusta” en facebook, por ejemplo. Ya sabemos que se están produciendo altos índices de malos entendidos en las relaciones de pareja, por ejemplo, al no ser capaces de interpretar un “Me gusta” en facebook a una fotografía.. Algo tan inmediato, tan sencillo como un click puede cambiar el rumbo de una relación, así como nuestro destino en el mercado de trabajo.

Muchas compañías realizan una “verificación” en Internet antes de contratar a un empleado. Si un empleado potencial tiene un comportamiento “no adecuado” (según sus criterios o el perfil que están buscando)  en redes sociales, puede afectar drásticamente a las  posibilidades de conseguir el trabajo. Lo mismo puede decirse de nuestras relaciones. Al margen de esa correcta configuración de nuestra privacidad, nunca debemos olvidar una máxima: si algo quieres que sea privado, mantenlo privado. No lo cuentes!

La cuestión es: Si conocemos el posible efecto, trabajemos nuestra presencia en Internet con responsabilidad. Dediquemos unos minutos a valorar las consecuencias y a asumir el abanico de riesgos, antes de un simple click.

Y entonces sí, adelante!!

Si decides darle a “Me gusta” a la foto de la chica despampanante …(en realidad estoy pensando en insinuante, de enormes pechos, siempre estupenda.. esa que parece que se pega el día haciendo deporte, bebiendo agua, comiendo lechuga y a la que a la mayoría nos gustaría parecernos si tuviéramos todo el día para mirarnos el ombligo… pero os estaría mostrando en mi propio blog mi lado menos #ON y más humano), a sabiendas de que tu pareja odia que hagas eso, has tomado la decisión de enfadarle contemplando que era uno de los riesgos que asumías.

Si valoras que si compartes una foto íntima recibida por whatsapp puede llegar a manos de cualquiera – si, de cualquiera – con intenciones que pueden dañar el honor y la autoestima de la persona de la foto; y aun con todo lo haces, es que has tomado la decisión responsable respecto del riesgo de que se te considere cómplice de lo que minutos más tarde puede haber pasado de gracia a delito.

Si te acostumbras a concederte tres segundos (nuestro cerebro es muy ágil, incluso cuando estamos bajo los efectos del alcohol) a valorar las consecuencias de subir una foto tuya en una noche de juerga, contemplando que quizás llegue a manos de la empresa de selección de personal a la que cada semana te inflas a enviar currículums; y aun con todo lo haces, es que has tomado la decisión responsable de mostrar al mundo tu cara más divertida todos los días, incluso los laborables.

Sentido común, respeto y responsabilidad. Grandes valores, históricamente, hoy y siempre, en la calle y en la red.

About the Author:

Abogado especialista en Derecho Digital y Tecnológico, seguridad de la información, Auditora jefe ISO 27000, protección de datos y Ciberseguridad, innovación, estrategia digital, marketing y comunicación #AlwaysON©

2 Comments

  1. Roberto L. Ferrer Serrano 06/02/2015 at 3:54 pm - Reply

    Lo tendrían que leer todos los dicen lo malas que son las RRSS. También lo tendrían que leer los que las usan sin responsabilidad. También lo tienen que leer los que las usan bien y están cansados de todos los anteriores, así podrían disfrutar, aprender y transmitir sus ideas, sus gustos y sus conocimientos, sin tener tanta incomprensión a su alrededor.

    • admin 06/02/2015 at 5:50 pm - Reply

      Gracias Roberto!! Ahí vamos, muchos, juntos y contigo, generando movimiento del que suma 😉

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